Elegir el Lugar Adecuado: La menta puede crecer tanto en interiores como en exteriores. Prefiere un lugar con buena luz solar, pero también tolera la sombra parcial. Si decides plantar en el jardín, asegúrate de que el suelo drene bien.
Preparar el Suelo: La menta prefiere un suelo rico en materia orgánica. Mezcla la tierra del jardín con compost para mejorar su fertilidad. Si plantas en macetas, usa una mezcla de tierra para macetas de alta calidad.
Plantación de Esquejes o Semillas:
Esquejes: Si optas por esquejes, corta una rama de una planta de menta sana, quita las hojas inferiores y planta el esqueje en el suelo preparado. Riega abundantemente después de plantar.
Semillas: Si prefieres usar semillas, siémbralas superficialmente en la tierra y cúbrelas ligeramente. Mantén el suelo húmedo hasta que las semillas germinen.
Riego: La menta necesita un riego regular para mantenerse hidratada. Sin embargo, evita el exceso de agua, ya que puede provocar enfermedades en las raíces. Un buen drenaje es esencial para prevenir problemas.
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Cómo plantar menta en casa y mantenerla fresca y hermosa siempre.
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